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Review: Rogue One Una Historia de Star Wars

Tal como las precuelas en su tiempo, Rogue One llega con el enorme desafío de contar una historia totalmente nueva pero con un final conocido por millones. Dirigida por Gareth Edwards con historia de John Knoll y Gary Whitta, Rogue One logró encantar a la totalidad de los fans, incluyendo a aquellos que no quedaron satisfechos con El Despertar de la Fuerza y también a quienes aseguraban el fracaso total del film después de que se anunciaran las ultra comentadas regrabaciones.

10 años y la venta de Lucasfilm a Disney tuvieron que ocurrir para que el proyecto se pusiera en marcha después de que John Knoll le propusiera a George Lucas hacer una serie de televisión que relatara cómo se obtuvieron los planos de la primera Estrella de la Muerte en 2003.

A pesar de que la historia presenta personajes protagónicos totalmente nuevos, se logra una conexión positiva con el público de manera inmediata, permitiendo que en un corto tiempo lleguemos a encariñarnos y preocuparnos de cada uno de los personajes. La película llega a romper el arco argumental del monomito que vimos repetirse en las 7 películas anteriores, mostrándonos un final fatídico para todos los personajes principales así como también un interesante replanteamiento sobre la labor de la Rebelión en el universo Star Wars, lo cual la convierte en una propuesta fresca que funciona a la perfección.

Entre los personajes destacados de la película se encuentra el comic relief del film, que se presenta una vez más en forma de droide al igual que en las entregas anteriores, esta vez con K-2SO, un droide imperial reprogramado que sirve a la rebelión y que resulta ser la mano derecha de Cassian Andor. A lo largo del film todos los chistes o gags ejecutados por el personaje se presentan de forma seria y fluida, nunca forzados o fuera de lugar lo que lo convierte en un excelente personaje.

Muchos pensaron que tal como Lucasfilm promocionaba la película, Rogue One no tocaría en absoluto el tópico de la Fuerza y no fue así ya que con los personajes de Chirrut Imwe y Baze Malbus llegamos a descubrir un nuevo enfoque de lo que es la Fuerza, conociendo a los Guardianes de los Whills quienes a pesar de no ser sensibles a la fuerza si creen en esta. Imposible olvidar la forma en la que Chirrut se repetía a sí mismo “I’m one with the force, the force is with me” o en español “Soy uno con la Fuerza, la Fuerza me acompaña“.

Gareth Edwards reveló que en conjunto con los trabajadores de Industrial Light & Magic querían lograr que cada escena de la película tuviera una composición icónica y lo lograron. El uso de escenarios reales en diferentes partes del mundo junto con la creación de escenarios físicos en los Estudios Pinewood idearon una estética hermosa que encaja perfectamente con los diseños de los escenarios del Episodio IV. En cuanto a los aspectos técnicos, la película tiene los estándares dignos de toda película de Star Wars, presentando una mezcla de sonido excepcional, uso de efectos físicos con efectos de ordenador impecables y revolucionarios.

Tal como relató el director Gareth Edwards, la película pasó por varias modificaciones al momento de ser escrita, filmada y editada lo cual causó que los fans se encontrarán con escenas de los tráiler que no terminaron en el corte final de la película así como también material detrás cámara que no concuerda con las escenas finales de la película pero aceptémoslo, es difícil pensar en una película más complicada de hacer que una de Star Wars considerando la gran cantidad de elementos que se deben tener en cuenta al momento de escribir la historia o componer una secuencia.

Desde que se anunció a Alexandre Desplat como el compositor de la banda sonora las opiniones estuvieron divididas entre los fans, entre quienes creían que su estilo no era el adecuado para una película de SW y quienes creían que haría un buen trabajo como con sus películas pasadas. Esta discusión terminó cuando sorpresivamente a fines del mes de septiembre se anunciaba que Desplat salía del proyecto por problemas de agenda y que el reconocido Michael Giacchino sería quien lo reemplazaría en tan difícil labor.

Con tan solo 4 semanas de trabajo, Giacchino presentó una banda que si bien se apega mucho al estilo clásico de John Williams no llegó a convencer a todos los fanáticos. La música presenta temas emotivos y heroicos relacionados con la Rebelión y la figura de Jyn y Galen Erso, como también temas con tintes bélicos para acompañar las batallas y las apariciones del Imperio, todo con sutiles reminiscencias de las bandas sonoras del Episodio IV y V. Se dejó sentir la falta de Leitmotivs dedicados a personajes específicos como es de costumbre en las películas de Star Wars. Entre los tracks que destacan y que lograron quedarse grabados en nuestras mentes están “Hope”, “Krennic’s aspirations”, “Jyn Erso and Hope Suite” y “The master switch”. (Puedes escuchar una versión extendida de la Banda sonora aquí)

Cada una de las numerosas referencias y easter eggs presentes en la película funcionan de manera elegante y fluida y funcionan muy bien para conectar la historia con la saga y de paso apelar a la nostalgia de los fanáticos de buen ojo. Sin duda los momentos estelares llegaron gracias a las apariciones de los icónicos Darth Vader, Tarkin y Leia que al momento de aparecer dejaron sin aliento a todos los espectadores alrededor del mundo.

La aparición de Tarkin fue mucho más extensa de lo que se esperaba, llegando a tener varias secuencias desde el principio hasta el final del film y compartiendo varias de estas con Orson Krennic. Su personificación que estuvo a cargo de Guy Henry fue excepcional ya que cada movimiento del cuerpo no desentonó nunca con el estilo que plasmó Peter Cushing en la película original de 1977. En cuanto a la recreación de su rostro con efectos de ordenador a cargo de ILM se puede decir que se logró una recreación impresionante de las características facciones de Peter Cushing así como también todos sus gestos faciales.

La aparición más emocionante según la mayoría de los fans fue la de Darth Vader, en específico la sanguinaria secuencia de la matanza de los soldados Rebeldes. En Rogue One vemos finalmente el Vader que los fanáticos esperaban ver en La Venganza de los Sith de 2005, el cual no llegó a tener más de 2 minutos con su icónico traje solo para presentar un par de líneas totalmente sobreactuadas.

Por ahora solo queda esperar al lanzamiento del Blu-Ray de la película para descubrir a fondo todo el proceso creativo y de filmación que tuvo así como también para descubrir como el formato de alta definición va a tratar a las recreaciones de los personajes clásicos por CGI y el balance de sonido.

Sin duda Rogue One se posiciona entre las mejores películas de la franquicia, luego de lograr el hito de que valoremos aún más los sucesos mostrado en Una Nueva Esperanza hazaña que hasta ahora se consideraba imposible, todo gracias al brillante trabajo de Gary Whitta, John Knoll y el gran Gareth Edwards quien con su labor como director demostró ser uno de los nuestros, un verdadero fan, capaz de crear una cinta 100% funcional, emotiva y estremecedora.

 

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